Después de un día de intenso trabajo, donde no me dediqué al proyecto R en la mañana como de costumbre. Un día donde el almuerzo no fue sino hasta las 4 PM y el regreso a casa solo hasta más allá de las 9:30 PM, me encontraba en la encrucijada de poner el despertador a las 5:30 AM (debido a la agenda de trabajo de mañana que inicia con reunión a las 8 de la mañana), o de salir a eso de las 10 PM a continuar con el proyecto. El ejercicio mental me llevó a preferir la segunda opción, con un lapso de preparación mental que me hizo llegar a casa con el ánimo de calzarme los tenis, cambiarme la ropa y salir a correr por las calles solitarias de la fría Bogotá.
Fue una experiencia de poder. Hacer cosas que pocos hacen (por el frio, la inseguridad, la oscuridad, o el cansancio acumulado del día) definitivamente nos insufla energía vital de una manera insospechada. El superar los obstáculos, nos causa placer, es nuestra naturaleza. Estos ejercicios, estos experimentos personales, nos llevan a lograr lo poco pensado y dejarnos inclusive con energías suficientes para llegar, cocinar, y terminar de escribir este breve relato.
Día 9:
Lugar: Norte de Bogotá (hora de salida 9:55 PM)
Distancia: 5,45 KM
Duración: 00:48:59 Horas
Velocidad promedio: 6.7 Km/h
Energía: 494.0 kCal
Peso al final: 91.4 Kg
Contextura: Sobrepeso (aunque comienza a dar signos de decaimiento)
Durante el recorrido: frío, calor, soledad, oscuridad, emoción, sensación de poder por estar haciendo algo que casi nadie hace.
Al final: la sensación de bienestar es profunda.
